lunes, 7 de mayo de 2018
Carta a la muerte : ( Traéte la muerte al país que en casa del herrero cuchillo de palo ). Por lo visto andas haciendo trampas, las almas son sagradas, todas, es en el juicio donde pagan el peaje o prosiguen su camino, prefieres pasarte de lista a utilizar la inteligencia, o lo mismo eres tan tonta de poner tu nombre y haces lo que te piden otros. Tu trabajo está muy definido, eres una celadora, recoges a alguien y lo depositas en otras manos, nada más, da igual que ese alguien te caiga bien o mal, tú no tienes potestad, sólo transportas de un lugar a otro. Está escrito en todas las lenguas que el tránsito de las almas debe ser justo. No te crees problemas ni subestimes otras culturas milenarias, y lo peor es que puedes estar ocupando el sitio de tu hija a la que declaras incapad y no le das la mayoría de edad para ocupar su puesto y firmar con su nombre, así no pagas tú por los errores o delitos que cometes, y te dura medio siglo ya la broma. Dice Sin Tzu que cuando dos rivales son precisos y están bien entrenados cuando se enfrentan el que quiere ganar sólo puede ganar si el adversario comete un error. Si tu adversario comete un error poniéndote una trampa y no puede hacerlo y vas tú y le pones la misma trampa a éo entonces tú pierdes la ventaja que él te dió equivocándose. Cuando yo denunció algo es porque no se puede hacer y porque no se puede hacer, pero no denunció para que vengas tú a hacer lo mismo. Si ellos no saben respetar las leyes antiguas eso no te da a ti permiso para hacer también lo que tú quieras y provocar una guerras de ataques y trampas. Es una vergüenza que siendo cristiana me tenga que enterar que no estamos siendo misericordiosos ni dentro ni fuera de casa. HSTP
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