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Pese a que el fútbol no tiene la misma fama de violento, varios estudios han dictaminado recientemente que quienes lo practican tienen idénticas posibilidades de sufrir lesiones neurológicas, no tanto por las colisiones cabeza-con-cabeza sino por el repetido gesto de cabecear el balón, algo que puede tener efectos acumulativos y degenerar en una patología crónica.

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Por ejemplo, el traumatismo craneoencefálico que dejó inconsciente al exjugador del Atlético Mario Suárez en un partido contra el Wolfsburg en 2014 o el terrorífico choque con Ezequiel Garay que dejó al alemán Christoph Kramer preguntándose dónde estaba en la final del Mundial de Brasil.
En estudios anteriores, estos científicos mostraron que rematar de cabeza es una causa poco valorada de conmoción cerebral. Ahora han hallado además que el gesto parece alterar la función cognitiva de los futbolistas, al menos... temporalmente.
Para comprobar esto, siguieron durante dos semanas a 308 jugadores de fútbol 'amateur' en la ciudad de Nueva York. Estos deportistas completaron cuestionarios con su actividad futbolística reciente en los que incluían el número de cabeceos o los impactos involuntarios que sufrieron, ya fuera contra otro jugador o contra el poste. Además de esto, los voluntarios (78% hombres) completaron pruebas de aprendizaje verbal, velocidad psicomotora o memoria de trabajo.

Aunque estos cambios en la función cognitiva de los futbolistas no provocaron un deterioro clínico, los autores del trabajo alertan que "nos preocupa que las reducciones sutiles, incluso transitorias, en la función neuropsicológica derivadas de cabecear el balón puedan traducirse en cambios microestructurales en el cerebro que luego conduzcan a un deterioro funcional persistente", explicó Lipton, que se aventuró a hacer una osada recomendación a los futbolistas de élite o aficionados: reducir el número de remates de cabeza durante los entrenamientos y partidos de fútbol.
"El cabezazo es una posible causa de lesión cerebral", asevera, "y como está bajo el control del jugador, sus consecuencias pueden prevenirse".
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