http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/bajosfondos/2018/04/22/de-aquellas-sotanas-embarradas.html
Bajos Fondos
De aquellas sotanas embarradas
Cuando están a punto de cumplirse los 50 años del primer asesinato de
ETA, el clero vasco ha decidido pedir perdón... Bien está lo que bien
acaba... Pero no por ello debemos olvidar por qué admiten, negro sobre
blanco, que el papel de sus antecesores estaba muy lejos de ser el de un
obispo que cuida de todo su rebaño.
Porque las complicidades del clero vasco y navarro (especialmente duro, según apuntan tanto desde la Guardia Civil como desde la Policía) con la organización terrorista ETA, han sido enormes durante décadas.
Sin duda, la cara que representaba esa cercanía en el plano ideológico la simbolizó el que durante 20 años el que fuera obispo de San Sebastián, José María Setién. Sus pastorales, sus declaraciones, sus palabras... siempre interpretadas como equidistantes. Siempre entraban como cuchillo de hielo en el alma de las víctimas del terror.
Pero la implicación del sector eclesiástico vasco-navarro fue mucho más allá. No fueron pocos los sacerdotes que ponían trabas para celebrar funerales por los asesinados por ETA en sus parroquias.
No fueron pocos los que también se permitieron durante los funerales, hablar de los etarras como de esos "jóvenes vascos". Y lo hacían ante el cadáver que habían provocado esos jóvenes vascos" y ante sus familiares. En algunas ocasiones, algún padre llegó a abandonar la iglesia.
Pero estos agravios fueron superados, incluso. Porque no fueron pocos los que se implicaron directamente con ETA y sus satélites. No fueron pocos los que abrieron las puertas de sus parroquias para que las estructuras terroristas tuvieran cobijo. No fueron pocas las veces que, incluso, hasta la escuela de sacerdotes, los seminarios, eran utilizados para celebrar reuniones clandestinas. Y no fueron pocos los que echaron una mano como mediadores entre extorsionados y extorsionadores.
Sin duda, el alzacuellos sirvió, y mucho, para eludir presiones policiales y judiciales. Pero algunos ya superaron todos los límites y acabaron detenidos. Como ese párroco que ocultó en su parroquia a dos miembros de ETA que huían después de un asesinato. No fue el único, otros fueron detenidos en similares circunstancias.
Otro fue detenido por su relación con el que fue máximo dirigente de ETA 'Mikel Antza'. Otro cura fue capturado por sus vínculos con el secuestro del empresario Adolfo Villoslada.
Incluso, otro fue capturado por colaborar en el asesinato de guardias civiles. Y así, unos cuantos.
Pero sin duda fueron las pastorales que, como lluvia fina, calaban en la mente de sus parroquianos vascos y navarros; esos mensajes sobre los "jóvenes vascos", ese lenguaje sobre "lucha armada", ese alejamiento de la condena clara y rotunda de la "violencia etarra", ese considerar a los etarras encarcelados "presos políticos"...
Y decían en los años 80: "No pocos jóvenes han sido protagonistas de un activismo político intenso, incluso, de acciones violentas y hasta armadas. Bastantes han llegado a sufrir, como consecuencia, la cárcel, el exilio y las torturas".
"Abogamos por unas formas políticas que vayan a la raíz de los problemas. El diálogo ha de sustituir a la ruda confrontación que nos está costando vidas humanas, deterioro económico, divisiones entre hermanos, desaliento colectivo, temor al futuro", apuntaban entonces los prelados vascos.
Esa equidistancia tan denunciada... 12 diciembre 1987. Los tres obispos vascos afirman en su carta pastoral que en las negociaciones que se estaban llevando a cabo para obtener la paz, "las partes implicadas han de renunciar al enfrentamiento a cambio de concesiones mutuas", incluso de contenido político.
Y si, "presos políticos". Así los definía a los presos de ETA en sus pastorales, como ésta de 1991.
Estaba dirigida "especialmente" a los presos comunes porque "son los más olvidados y no entran en la tabla de reivindicaciones de ningún grupo" aunque, añadían, que "se puede aplicar también a los presos políticos ya que podemos preguntarnos si son debidamente conocidos, respetados y si no son con frecuencia manipulados".
Y así una tras otra. Setién estuvo al frente del obispado de San Sebastián durante casi 20 años. Tras el asesinato del socialista Enrique Casas, desde las filas del PSOE le telefonearon para que abriera las puertas de la catedral. Setién se negó con el argumento de que los funerales debían celebrarse en la parroquia correspondiente pues si hacía una excepción se la podrían pedir las familias de etarras muertos.
Era un obispo que daba pedales políticos desde su púlpito... y todos en la misma línea, hacia el nacionalismo, llegando a defender el derecho de autodeterminación del pueblo vasco, una de las históricas reivindicaciones del PNV y de ETA. su cercanía con el histórico líder del PNV Xabier Arzalluz era intensa.
Está bien perdonar. Pero es necesario que lo que pasó no se olvide. Algunos defendían que las togas debían mancarse con el barro del camino. Otros embarraron definitivamente muchas sotanas.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Seti%C3%A9n
José María Setién Alberro (Hernani, Guipúzcoa, 18 de marzo de 1928) es un sacerdote católico español, que fue obispo auxiliar de San Sebastián entre 1972 y 1979 y titular entre dicho año y el 2000.1
A finales de la década de 1960 fue nombrado vicario general en la diócesis de Santander para ser después nombrado obispo auxiliar de San Sebastián en 1972. En 1979 pasó a ser el obispo diocesano, hasta el año 2000.
Durante su largo episcopado, su actitud provocó fricciones por su tibieza con la Banda Terrorista ETA: tras el asesinato del socialista Enrique Casas no permitió que su funeral se celebrase en la catedral,2 mientras que durante la tregua de 1998 fueron muy conflictivas sus cartas pastorales en donde llegó a manifestar que la Constitución española de 1978 debía recoger el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco.3 Ese mismo año se ofreció a mediar a favor de los presos políticos.4 El papa Juan Pablo II manifestó en varias ocasiones a la Conferencia Episcopal Española que no le gustaba esta deriva.5 Finalmente, la Santa Sede intervino en el año 2000 favoreciendo su renuncia al episcopado alegando razones de salud.6
En 2007 publicó el libro Un obispo vasco ante ETA en el que se refería a los terroristas como revolucionarios.7 Un año más tarde declaró que para hablar con ETA no es imprescindible que deje de matar.7
En 2003 recibió la medalla de oro de Guipúzcoa.8 En 2009 fue elegido miembro de número de Jakiunde, Academia de las Ciencias, de las Artes y de las Letras del País Vasco.
http://www.elizagipuzkoa.org/home/index.php?moduleName=Gotzaina&id_gotzaina=2&hizk=es, Información de la Diócesis de Donosti.
elpais.es: 15 tiros y 25 años después (consultado el 6 de enero de 2017)
elmundo.es: Setién sugiere las condiciones para alcanzar la paz (consultado el 27 de noviembre de 1998)
http://www.elmundo.es/elmundo/1998/diciembre/14/nacional/setien.html
http://elpais.com/diario/2008/04/07/sociedad/1207519202_850215.html
http://www.libertaddigital.com/espana/2013-06-27/la-tragica-experiencia-de-maria-san-gil-con-el-obispo-setien-1276493887
http://elpais.com/diario/2007/10/21/espana/1192917610_850215.html
Porque las complicidades del clero vasco y navarro (especialmente duro, según apuntan tanto desde la Guardia Civil como desde la Policía) con la organización terrorista ETA, han sido enormes durante décadas.
El ex obispo de San Sebastián José María Setién junto al ex líder del PNV Xabier Arzalluz. MITXI
Sin duda, la cara que representaba esa cercanía en el plano ideológico la simbolizó el que durante 20 años el que fuera obispo de San Sebastián, José María Setién. Sus pastorales, sus declaraciones, sus palabras... siempre interpretadas como equidistantes. Siempre entraban como cuchillo de hielo en el alma de las víctimas del terror.
Pero la implicación del sector eclesiástico vasco-navarro fue mucho más allá. No fueron pocos los sacerdotes que ponían trabas para celebrar funerales por los asesinados por ETA en sus parroquias.
No fueron pocos los que también se permitieron durante los funerales, hablar de los etarras como de esos "jóvenes vascos". Y lo hacían ante el cadáver que habían provocado esos jóvenes vascos" y ante sus familiares. En algunas ocasiones, algún padre llegó a abandonar la iglesia.
Pero estos agravios fueron superados, incluso. Porque no fueron pocos los que se implicaron directamente con ETA y sus satélites. No fueron pocos los que abrieron las puertas de sus parroquias para que las estructuras terroristas tuvieran cobijo. No fueron pocas las veces que, incluso, hasta la escuela de sacerdotes, los seminarios, eran utilizados para celebrar reuniones clandestinas. Y no fueron pocos los que echaron una mano como mediadores entre extorsionados y extorsionadores.
Sin duda, el alzacuellos sirvió, y mucho, para eludir presiones policiales y judiciales. Pero algunos ya superaron todos los límites y acabaron detenidos. Como ese párroco que ocultó en su parroquia a dos miembros de ETA que huían después de un asesinato. No fue el único, otros fueron detenidos en similares circunstancias.
Otro fue detenido por su relación con el que fue máximo dirigente de ETA 'Mikel Antza'. Otro cura fue capturado por sus vínculos con el secuestro del empresario Adolfo Villoslada.
Incluso, otro fue capturado por colaborar en el asesinato de guardias civiles. Y así, unos cuantos.
Pero sin duda fueron las pastorales que, como lluvia fina, calaban en la mente de sus parroquianos vascos y navarros; esos mensajes sobre los "jóvenes vascos", ese lenguaje sobre "lucha armada", ese alejamiento de la condena clara y rotunda de la "violencia etarra", ese considerar a los etarras encarcelados "presos políticos"...
Y decían en los años 80: "No pocos jóvenes han sido protagonistas de un activismo político intenso, incluso, de acciones violentas y hasta armadas. Bastantes han llegado a sufrir, como consecuencia, la cárcel, el exilio y las torturas".
"Abogamos por unas formas políticas que vayan a la raíz de los problemas. El diálogo ha de sustituir a la ruda confrontación que nos está costando vidas humanas, deterioro económico, divisiones entre hermanos, desaliento colectivo, temor al futuro", apuntaban entonces los prelados vascos.
Esa equidistancia tan denunciada... 12 diciembre 1987. Los tres obispos vascos afirman en su carta pastoral que en las negociaciones que se estaban llevando a cabo para obtener la paz, "las partes implicadas han de renunciar al enfrentamiento a cambio de concesiones mutuas", incluso de contenido político.
Y si, "presos políticos". Así los definía a los presos de ETA en sus pastorales, como ésta de 1991.
Estaba dirigida "especialmente" a los presos comunes porque "son los más olvidados y no entran en la tabla de reivindicaciones de ningún grupo" aunque, añadían, que "se puede aplicar también a los presos políticos ya que podemos preguntarnos si son debidamente conocidos, respetados y si no son con frecuencia manipulados".
Y así una tras otra. Setién estuvo al frente del obispado de San Sebastián durante casi 20 años. Tras el asesinato del socialista Enrique Casas, desde las filas del PSOE le telefonearon para que abriera las puertas de la catedral. Setién se negó con el argumento de que los funerales debían celebrarse en la parroquia correspondiente pues si hacía una excepción se la podrían pedir las familias de etarras muertos.
Era un obispo que daba pedales políticos desde su púlpito... y todos en la misma línea, hacia el nacionalismo, llegando a defender el derecho de autodeterminación del pueblo vasco, una de las históricas reivindicaciones del PNV y de ETA. su cercanía con el histórico líder del PNV Xabier Arzalluz era intensa.
Está bien perdonar. Pero es necesario que lo que pasó no se olvide. Algunos defendían que las togas debían mancarse con el barro del camino. Otros embarraron definitivamente muchas sotanas.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Seti%C3%A9n
José María Setién
| José María Setién Alberro | ||
|---|---|---|
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| 4º Obispo emérito de San Sebastián | ||
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Obispo de San Sebastián |
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| 16 de febrero de 1979-13 de enero de 2000 | ||
| Predecesor | Jacinto Argaya Goicoechea | |
| Sucesor | Juan María Uriarte Goiricelaya | |
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Obispo titular de Zama Minor |
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| 1972-1979 | ||
| Información religiosa | ||
| Ordenación sacerdotal | 29 de junio de 1951 por Jaime Font y Andreu | |
| Ordenación episcopal | 28 de octubre de 1972 por Jacinto Argaya Goicoechea | |
| Información personal | ||
| Nacimiento | 19 de marzo de 1928 (90 años) en Hernani (Guipúzcoa) | |
| [editar datos en Wikidata] | ||
Índice
Biografía
Estudió en el Seminario de Vitoria y la Universidad Gregoriana de Roma. Licenciado en Teología y doctor en Derecho canónico. Permaneció después en el seminario vitoriano donde fue ordenado en 1951 y se incorporó como profesor de Teología Moral y director espiritual. En 1960 se trasladó a la Universidad Pontificia de Salamanca como profesor de Derecho y Teología (facultad esta última en donde llegó al decanato).A finales de la década de 1960 fue nombrado vicario general en la diócesis de Santander para ser después nombrado obispo auxiliar de San Sebastián en 1972. En 1979 pasó a ser el obispo diocesano, hasta el año 2000.
Durante su largo episcopado, su actitud provocó fricciones por su tibieza con la Banda Terrorista ETA: tras el asesinato del socialista Enrique Casas no permitió que su funeral se celebrase en la catedral,2 mientras que durante la tregua de 1998 fueron muy conflictivas sus cartas pastorales en donde llegó a manifestar que la Constitución española de 1978 debía recoger el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco.3 Ese mismo año se ofreció a mediar a favor de los presos políticos.4 El papa Juan Pablo II manifestó en varias ocasiones a la Conferencia Episcopal Española que no le gustaba esta deriva.5 Finalmente, la Santa Sede intervino en el año 2000 favoreciendo su renuncia al episcopado alegando razones de salud.6
En 2007 publicó el libro Un obispo vasco ante ETA en el que se refería a los terroristas como revolucionarios.7 Un año más tarde declaró que para hablar con ETA no es imprescindible que deje de matar.7
En 2003 recibió la medalla de oro de Guipúzcoa.8 En 2009 fue elegido miembro de número de Jakiunde, Academia de las Ciencias, de las Artes y de las Letras del País Vasco.
Referencias
Sucesión
| Predecesor: Gustave Joseph Bouve |
Obispo titular de Zama Minor 1972-1979 |
Sucesor: Carmelo Juan Giaquinta |
| Predecesor: Jacinto Argaya Goicoechea |
Obispo de San Sebastián 1979-2000 |
Sucesor: Juan María Uriarte Goiricelaya |
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