domingo, 2 de septiembre de 2018

Relato : Envenenamiento selectivo de la población : Año 2018 de nuestro Señor Jesucristo. Reino de España, monarquía constitucional. Desde julio de 2018 en Bilbao donde nací me empezaron a vender comida envenada los domingos. En julio siempre he tenido problemas, cumplen años el día del aoistos Santiago enterrado en Galicia la hija de del marido de mi madre y el hijo bastardo de mi padre putativo que tuvo con una hermana de mi madre que no se que día cumple los años pero tiene nombre de ciudadano de la antigua Roma. Esta gente me ha hecho daño con sus cumpleaños toda la vida, el de mi hermana vasca en enero, los de mi madre en agosto, los del marido devmi madre en madree, simplemente me maltrataban para celebrar sus fechas, igual que la familia del señor de este país que me está envenenando. No se como hacen para dejar comida y líquidos expuestos en el supermercado y que sólo pueda coger yo los productos sucios que enferman y matan. Hasta la fruta han conseguido que sepa mal, quizá la rieguen con algo que prefiero no decir. Esto ya me lo hacían cuando vivía con el que era mi marido sólo por contrato civil. Un día una manzana que compré en el supermercado de enfrente me supo a materia fecal y deje de comprar la fruta allí. Al principio no te atreves a decirlo hasta que te lo hacen todos los días y en toda circunstancia. Yo tengo el cuerpo fuerte y medio siglo de vida por delante. El otro vino la hija del señor de este país a decirme que le habían asegurado que me iba a suicidar. Ellos hacen ritoss, hace décadas que pasaron la línea. Yo la dije que no me iba a suicidar. No es broma lo que nos hacen comer en la comida, matamoscas en los refrescos, y lo peor es que están perfectamente envasados. A veces el cuerpo me huele a sudor dulzón asqueroso y es porque mezclan el agua líquido de otras personas, no quiero saber pero la sangre intenta expulsarloo. Los ingleses están con el señor, cuando tenía problemas en Bilbao para comprar limpio en domingo pero el resto de la semana compraba bien porque algún supermercado me vendía bien aunque alguna iba a presionar para aprovecharse de mi vida, había unos ingleses revoloteando donde yo me hospedaba, eran fiestas en Bilbao en julio. Lo de los ingleses me ha pasado muchas veces, sobre todo este año que también trepanaba mi cabeza aquí donde nací, ellos se suman a la fiesta del vecino y si se acaba o se pone mal se van. Por esta razón se lo que digo, esto dura mucho. Me tuve que ir porque se veía que me iba a pasar algo. Me fui a Santander. Que yo recuerde allí sólo tenía problemas al dormir con las trepanaciones. Hasta junio si cerraba bien puertas y ventanas no pasaba nada pero desde que hospedé en las 7 calles si tienen que tirar la puerta abajo y luego poner una nueva lo hacen. Alli me di de narices con el pasado que estuvo asesinando mi familia sin que yo lo supiera. También me fui y subí a Begoña y descubrí un dantzari del aurresku que le presentaba sus respetos a la Basílica con su baile que me miró con cara de mucho asco cuando yo iba a entrar a misa. Entonces entendí que lo que dicen es verdad, allí dentro sólo me queda morir para que ellos engorden comiéndose mi vida. Tienen muchos planes, acercar los presos vascos, obtener la independencia de España para ser un territorio o sus aparte, y todo eso lo consiguen haciendo daño. Desde que llegué del Erasmus me han destruido físicamente. Castilla les ayuda porque en el pasado eran el mismo territorio y el País Vasco y Kantabria eran el mar de Castilla. Me tuve que ir ode Santander porque las trepanaciones iban muy rápido y era una ciudad cara para no estar de alquiler, la gente quería darme un sitio pero gente importante allí qque ya me echò del Erasmus y no pude construirme una vida no me quería allí. Me van echando de todos sitios hasta que no tenga con que vivir ni donde. Todo esto es ilegal, el señor quiere mi muerte y mi cuerpo y yo prefiero que me entierren cristianamente, mi familia le deja hacer esto porque mientras me mata lentamente para que yo sufra , matar rápido y bien es fácil y barato, mientras tanto mi familia gana con mi vida, ellos ganan dinero y contactos. En Francia yo pensaba que la comida estaba bien pero yo olia a ese olor dulzón y aunque me duchaba todos los días tenía la ropa pegajosa, la sangre expulsaba algo que no tenía que estar ahí. Probé con Suiza que estaba al lado pero me tuve que volver, los precioss en verano eran muy caros y cuando intenté pedir ayuda para librarme de lo que me perseguía me mandaban cada vez a un sitio distinto. Espero que esto se acabe, menos mal que era el mes del apóstol y no el de Jesucristo. Espero que esto se vaya de mi vida como vino, de repente. Se que hay gente que se ha librado. Si veis que estoy mucho más deteriorada será porque me alimento con veneno y eso mata. Espero poder vivir sin que está gente repare en mi presencia y no me haga daño.



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