lunes, 3 de septiembre de 2018

Relato : el marido de mi madre y su hija una década menor que yo me torturan con el chip, dolor de cabeza, de oídos, y leve corte de digestión, empiezan con dolor leve y molesto para llegar a producirme mucho dolor durante 20 horas seguidas mientras no puedo ni moverme y me dedico a llorar debido al fuerte dolor en la cama esperando que quieran hacer otra cosa y me dejen en paz. Es lo que me hacen los viernes cuando tengo trabajo para que coja una baja. La tortura no prescribe y la sangre de Jesucristo en la cruz libera. Juzguen esta mala gente.

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