viernes, 24 de agosto de 2018

Relato : Los cuartos - Mamá, ya tenemos todos una edad, tú quieres el dinero de la encomienda y a cambio me dejas vivir, tú sabes bien que justo es el dinero lo que no ponen a guardar a cualquiera, si te lo doy yo, a mi que me lo encomendaron junto con el sitio que ocupas desde mi niñez porque digiste que yo era una persona incapaz y ocupaste mi lugar, entonces te daré mi lugar en la familia, en la casa, en la iglesia, junto con él, mamá. Yo he puesto a disposición del Vaticano cargos, obligaciones, derechos y futuro para que disponga mi vida como crea conveniente, con misericordia cristiana, porque son ellos los que más cerca de Dios están. Te recomiendo que hagas lo mismo porque yo no de resolver esta situación sin que nadie salga perjudicado y con justicia para todos y creo que tú tampoco. Si hay dinero es porque alguien no lo gastò, en lo que a mi corresponde entiendo que somos depositarios que deben legar lo que les fué confiado. Te diría que lo pondría al servicio del Vaticano pero ahora tienen números rojos y con el dinero va mi nombre así que lo custodio si llega a mi y con orientación y buena voluntad por parte de todos ponemos bajo llave todo este asunto y dejamos atrás las desavenencias que además sólo son por vil metal que ni nos corresponde. Me despido ya de ti, mamá, a ver si puede ser que vivamos todos en paz, cada uno en su casa y Dios en la de todos. Dios nos guarde a todos y nos proteja del mal amén.





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