martes, 28 de agosto de 2018
Relato : he cumplido las normas del juego esclavista dentro de la Constitución en un país occidental, anoche cerré muy bien puertas y ventanas, no podían entrar sin técnicas de asalto militares, mi cámara ha estado grabando toda la noche pero superponen las imágenes como en la película speed, años 90, y parece que por la noche no ha pasado nada que no tuviera que pasar. Son los señores de las islas, ellos insisten en que ellos me hubieran liberado pero el señor de este país quiere muerta en mi casa otra vez, se lo hizo a dos o tres de mis madres y a una de mis hermanas, él las cambiaba por dobles, como no hablaban mucho conmigo y yo siempre estaba maltratada yo no me daba cuenta. El señor y familia siempre han mandado matar dobles pero ahora quiere matarme a mi. Los de las islas piden salvajemente y por eso los allanadores de moradas entran aunque yo cierre bien. El señor también pide salvajemente. Dice que le he quitado el niño y que cuando lo tenga de mi vientre se lo tengo que dar. No os suena esto de otros siglos?. En el gobierno hay gente nacida en 1923, ya sabéis la mentalidad, si no están activos y están jubilados ellos se dedican a excavar en vidas como la mía, 50 años más jóvenes, y lo hacen indirectamente de forma que no sepas nombre y dos apellidos de tu mala suerte en la vida. La madre lo mismo, el señor hace lo que le deja la madre. Desde que fui a la tierra de mis apellidos en octubre de 2017 me empezaron a trepanar y lo siguen haciendolo, espero que lo eejen, me lo están haciendo los garantes de la libertad, las normas del juego esclavista las ponen para obligarnos a entrar en su tortura haciéndonos pensar que hay salida. De momento procuraré que la iglesia sea mi salida.
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