miércoles, 22 de agosto de 2018
Creo que me voy a ir de Santiago de Compostela, tengo miedo por mi vida, pensé que en el final del Camino me iria mejor. No se donde ir y no puedo vagar de un lugar a otro acabando los recurso que tengo. Me gustaría irme del país. Hay gente que cuando público esto me crítica y pide para él. La gente es muy guarra. Un tío de 20 años me siguiò desde Dijon y se puso a hablar con otro de Murcia para prostituirme. Era un listo que vino en el autobús un tramo. Prefiero no hablar más de esto. La gente no entiende que cuando matas a alguien a pedazos o ayudas a hacerlo la desesperación es grande. Todo lo que pasa aquí es lógico, el puticlub más grande de Europa está en España y el dinero de la droga para drogar a la gente y violarla y el de la prostitución entra en los Presupuestos Generales del Estado. A esa gente que pide criticándome me gustaría preguntarle cuantos óvulos, Erasmus y trabajos les han quitado a ellos durante toda su vida, cuantas veces les han drogado, violado y aprovechado para trepanar, sacar sangre y robar folículos pilosos además de hueso de la cara y cráneo según van reduciendo el área de cabeza y cara, y cuántas fotografías desnudos les han sacado desde que son menores de edad. Oportunistas buitres no vengan a hacer daño. Le estoy pidiendo a la iglesia que me ayudó porque de aquí se ha sacado demasiado haciendo demasiado daño, quiero vivir tranquila sin que abusen de mi, o por lo menos que me maten bien, algo a lo que se agarra el señor que hace con los cuerpos aberraciones que me han enseñado, parece que le interesa y me hace gran daño en el cerebro de manera que otros piensen que no merece la pena ayudarme. El cristianismo no es esto, sino no se quedaría nadie dentro.
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