Posible ejemplo de como nació :
como murió ( tumba, cama y cuna, las tres en una ) :
Durante la Alta Edad Media el cuerpo era colocado directamente en un foso excavado en la tierra junto a ofrendas y algunas pertenencias terrenales del difunto, pero durante la Baja Edad Media las tumbas, otrora sencillas y carentes de inscripciones, pasaron a adornarse con motivos religiosos y elementos más elaborados. Al mismo tiempo que se generalizaba el uso de ataúdes de madera y lápidas en donde se escribía el nombre del difunto, entre el estamento nobiliario y la realeza las tumbas fueron ganando en esplendor y riqueza, colocándose figuras yacientes sobre la lápida muy detalladas que simbolizaban la riqueza y predominancia social que tuvo el individuo en vida.
Como bien hemos comprobado el cambio de mentalidad favoreció en pleno Medievo que fueran modificándose algunos rituales funerarios muy antiguos, y aunque es cierto que se fueron adoptando otras, hay costumbres relacionadas con la muerte que en la actualidad se mantienen prácticamente intactas.
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La noticia saltó cerca de Bolonia, en Italia, al descubrir una tumba de época medieval en la que estaba enterrada una mujer. El hallazgo estremeció a todo el mundo. Contenía el cadáver de una mujer embarazada con los restos de un recién nacido entre las piernas.
Gracias a la posicíon de los huesos, los investigadores han concluido que se trata de un «parto de ataúd», cuando el feto es expelido del cuerpo de la madre después de la muerte. Por la longitud del fémur los investigadores han sabido que el feto tenía, aproximadamente, 38 semanas de gestación.
La tumba procede del siglo VII u VIII y fue hallada en 2010 en Imola. El esqueleto fue encontrado boca arriba e intacto, el dato que llevó a los arqueólgos a determinar que se trataba de un cuerpo enterrado siguiendo el ritual normal.
La cabeza y la parte superior del cuerpo del bebé estaban debajo de la cavidad pélvica, mientras que los huesos de la pierna aún estaban dentro del cuerpo de la mujer. Sin duda, el hallazgo revela un caso extraño: la expulsión fetal post mortem. El investigador Siân Halcrow, de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, explicó en su artículo de «World Neurosurgery» que el fenómeno se debe a que cuando una mujer embarazada muere, el gas producido por la descomposición de su cuerpo a veces se acumula y expulsa al feto
Además, el hallazgo también es interesante desde un punto de vista arqueológico, pues el cadáver de la mujer tiene en su cráneo restos de una cirugía medieval. Es un orificio de 5 milímetros de diámetro que responde a una trepanación. Además, también se piensa que la mujer sobrevivió una semana a tal operación, que trataba de curar una hipertensión asociada a un problema durante el embarazo, según teorizan los investigadores.
«Dadas las características de la herida y el embarazo tardío, nuestra hipótesis es que la mujer embarazada tuvo eclampsia, y luego fue tratada con trepanación frontal para aliviar la presión intracraneal», señalan los expertos en el artículo de «World Neurosurgery».
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