MadridActualizado:
La transformación económica de Arabia Saudí, cuyo Príncipe Mohamed bin Salman está de visita en España para presentar su plan «Saudi Vision 2030», representa una importante oportunidad para las empresas españolas. Y el Gobierno es consciente de ello. El Ministerio de Fomento tiene identificados proyectos en suelo saudí por un valor global de 32.000 millones de euros durante los próximos diez años solo en el ámbito de las infraestructuras de transporte por los que podrán competir las empresas del sector público y las grandes compañía privadas de servicios e infraestructuras del país.
Así consta en el Plan de Internacionalización del Transporte y las Infraestructuras 2018-2020 elaborado por el Ministerio, que señala a Arabia Saudí como un mercado prioritario y traza una hoja de ruta para potenciar la marca España en su territorio. No hay que olvidar que proyectos como el AVE a La Meca y el metro de Riad ya cuentan con sello español.
El documento del Ejecutivo, elaborado por Ineco con la colaboración de todas las empresas del grupo Fomento y las principales asociaciones sectoriales del transporte y las infraestructuras, señala que el plan de inversión en redes de transporte de Arabia Saudí a 10 años incluye el desembolso de más de 32.000 millones, sobre todo en ferrocarril.
Las compañías españolas tienen la vista puesta sobre cuatro proyectos de tren: el megaproyecto ferroviario que conectará todos los países del Golfo, entre ellos Arabia Saudí; las redes Yeda-Jizán y Abha-Jizán, y la conexión entre Yeda y Riad, conocido como proyecto Landbridge. Además, el plan de inversiones del reino saudí contempla también la privatización de su red de aeropuertos; de hecho, el banco de inversión Goldman Sachs ya tiene orden de dirigir la venta de una parte del aeródromo de Riad.
La estrategia de Fomento pasa por promocionar la imagen de España en Arabia Saudí como país experto en el sector, sobre todo en los ámbitos ferroviario y del transporte urbano. Así, está previsto que empresas como Renfe, Adif e Ineco participen durante este mes de abril en la «Annual Saudi Arabia Transport & Infrastructure», principal feria del país en el sector.
Además, durante los próximos meses el Ministerio prevé organizar una cumbre específica española en Riad para presentar las fortalezas de España en esta industria: la gestión completa de los proyectos desde su planificación hasta la operación, el modelo de gestión público-privada y el desarrollo del concepto «hub» multimodal. También se planea celebrar una jornada similar en Madrid.
La visita del Príncipe Mohamed bin Salman, heredero al trono saudí, producida entre ayer y hoy, representa otra gran oportunidad para que ambos países estrechen lazos. El mandatario se reunirá tanto con los Reyes como con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En un principio también se barajó la posibilidad de que se organizara un encuentro entre una veintena de empresas españolas y la comitiva saudí, pero esta opción fue finalmente descartada por problemas de agenda del mandatario.
Ello no impedirá, sin embargo, que Mohammed bin Salman presente a distintas empresas españolas su gran reforma económica, el proyecto «Visión 2030». Es un plan estratégico con marcado carácter aperturista y con el que se pretende reducir la dependencia de Arabia Saudí del petróleo, potenciando sectores como el transporte, el turismo, las energías renovables, la educación y la sanidad, creando el mayor fondo soberano del mundo e impulsando las privatizaciones. Está previsto que distintos dirigentes acudan al almuerzo organizado hoy en el Palacio de la Zarzuela para el mandatario.
Estos encuentros también servirán para cerrar distintos contratos. Uno de ellos la posible venta de cinco corbetas de Navantia similares al modelo Avante 2200 a la Marina saudí por 2.000 millones. El proyecto, que supondría la mayor venta exterior de la industria militar española hasta la fecha, también incluye la construcción de una base para la flota del país árabe, el desarrollo de sistemas de control y combate para los buques, el mantenimiento de las corbetas y un programa de adiestramiento, que implicaría el desarrollo de una escuela de formación en Arabia.
El AVE a La Meca es otra de las grandes operaciones desempeñadas por empresas españolas en suelo saudí. Sin embargo, fuentes del consorcio encargado del proyecto han descartado que se vaya a producir un encuentro específico con el mandatario saudí durante su estancia en España.
«Proyectos como la gran ciudad tecnológica NEOM, una smart city que previsiblemente apostará por los edificios inteligentes, las fuentes de energías renovables y los semilleros de empresas biotecnológicas, pueden ofrecer también oportunidades a nuestras empresas de infraestructuras de transporte y de energías renovables, ingeniería o tecnologías de la información», señala el socio responsable de estrategia energética e internacionalización de KPMG en España, Antonio Hernández, quien explica que aunque los principales adjudicatarios serían las grandes empresas españolas, esos contratos generan un importante efecto arrastre en servicios asociados, como ingeniería, y proveedores de material.
Entre las fortalezas de las empresas españolas al pujar por esos contratos, según señala Hernández, está «la fortaleza de la marca España en este mercado, en el que las relaciones políticas son un elemento fundamental», así como el hecho de que los sectores prioritarios para el Gobierno saudí son aquellos en los que las empresas españolas ocupan posiciones de liderazgo mundial, con amplia experiencia en mercados internacionales y que pueden ejercer un efecto arrastre sobre empresas de menor tamaño. Además, las empresas españolas cuentan con apoyo público de, por ejemplo, la aseguradora estatal Cesce, que en pasado enero renovó la cobertura sin restricciones a medio y largo plazo en ese país.
El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, aprovecha su visita
oficial para buscar inversiones en España para impulsar su plan
económico Saudí Vision 2030.
Arabia Saudí quiere revolucionar su economía. España es
uno de los países en los que pretende apoyarse para este nuevo impulso.
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, llega hoy a
Madrid con el objetivo de presentar su plan nacional de impulso
económico, el proyecto Saudi Vision 2030, que aborda una profunda
reforma social y económica, abarcando numerosos sectores. Una de sus
principales metas es la creación del mayor fondo soberano de aquí a
2030.La importancia de la visita del príncipe Mohamed bin Salman podría medirse por la cifra de personas que le acompañan. Se trata de una delegación de unas 600, según fuentes a las que ha accedido este diario. Como ningún hotel de la capital cuenta con tal número de habitaciones libres, han realizado reservas en varios hoteles madrileños, entre ellos, el Eurostars, situado en el Paseo de la Castellana. Por su parte, el príncipe se alojará con su grupo de asesores más cercanos en el Palacio del Pardo, destinado a este tipo de ocasiones.
En su visita oficial, el joven mandatario, de 32 años, se reunirá, a partir de mañana, con el Rey Felipe VI, así como con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, entre otros. También había previsto un encuentro restringido entre el príncipe e importantes empresas españolas con intereses en Arabia Saudí, pero se ha cancelado, según fuentes de la Cámara de España a este diario. Desde la Embajada de Arabia Saudí no han querido hacer declaraciones al respecto.
Mohamed bin Salman quiere envolver a Arabia Saudí en una nueva era de mayor apertura a todos los niveles. Junto a anuncios como la inauguración del primer cine comercial después de 35 años de prohibición, o la luz verde a que las mujeres puedan conducir, el príncipe pretende colocar a Arabia en el top 15 a nivel mundial -actualmente está en el 19- y diversificar la economía, actualmente volcada en el petróleo. Para presentar esta Nueva Arabia al mundo, y con el apoyo de su padre, el Rey Salman, el príncipe está en plena gira por países como Estados Unidos, Reino Unido, España o Francia, para presentar oportunidades de negocio e inversión contempladas en el Plan Saudi Vision 2030.
Lavado de cara
La revolución económica saudí gira en torno a la diversificación de ingresos y rentas. La economía saudí, hasta ahora dependiente del petróleo, a través de su compañía estatal Aramco, dará una vuelta de tuerca, desviando el foco hacia nuevos sectores.El proyecto Vision 2030 supone una revolución a nivel económico, social y cultural, y presenta numerosas oportunidades a través de concesiones y colaboraciones público privadas, en sectores como infraestructuras, turismo y entretenimiento, transporte público, defensa o energías renovables, donde precisamente las empresas españolas cuentan con una amplia experiencia y reputación internacional.
"Queremos construir alianzas a largo plazo con países aliados, con el objetivo de compartir conocimiento e impulsar el comercio", señala el texto del proyecto. En su visita a Reino Unido, el príncipe firmó un acuerdo de colaboración de apoyo a este plan, y en el caso de EEUU ya se han firmado varios memorándums de entendimiento.
En el caso de España, la relación comercial está en plena ebullición. Mañana mismo se firmarán varios acuerdos bilaterales entre ambos países, entre ellos la construcción de cinco buques de guerra, adjudicado a la empresa española Navantia por 2.000 millones de euros -ver página 5-. Se trata del mayor contrato jamás firmado por la compañía naval, lo que explicaría algunas reservas en la comunicación de la visita. Actualmente ya hay importantes empresas españolas con contratos en Arabia Saudí. Entre ellas, FCC, Consultrans o consorcios formados por numerosas empresas españolas, como el del AVE Medina-La Meca.
Para financiar el proyecto, Arabia Saudí prevé crear el mayor fondo soberano del mundo, superando al actual líder, el Fondo Noruego de Pensiones, que actualmente acumula casi 850.000 millones de euros en activos. Para ello, transformará su Fondo de inversión público en el mayor fondo soberano, al que transferirá el capital resultante de la liberalización de Aramco. La intención es que el fondo soberano supere los 320.000 millones de dólares en activos en 2020 y crecer hasta los dos billones para 2030.
A pesar de ser una sociedad tradicional y de valores fundamentalistas en el ámbito religioso, el plan de bin Salman cuenta con la aprobación de dos tercios de la población saudí. En el ámbito social, Arabia Saudí prevé reducir la tasa de desempleo del 11,6% al 7% y mejorar la contribución al PIB de las pymes, que actualmente apenas aportan el 20% de la economía.
Por otro lado, el príncipe saudí espera mejorar la presencia de la mujer en el mercado laboral, pasando del 25% de la mano de obra al 30%, porcentajes todavía reducidos si se tiene en cuenta que el 50% de los estudiantes universitarios en el país son mujeres.
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