miércoles, 28 de marzo de 2018

D. - tengo que irme de tu casa un tiempo, se que esto no es lo que hablamos pero esta situación no es la normal que debiera ser y el fuego cruzado puede acabar conmigo. Creo que debes mucho al desenladrillador que hizo polvo la casa en la que yo vivia cuando todavia era menor de edad, por no ser muy listos, y creo que quieres quitártelo de encima algun dia por eso, porque es el mismo de siempre, y tu sabes lo que significa eso. Yéndome no hago daño a tu casa, no te hago falta, tu casa vieja está llena desde antes de antes y asi seguirá, y si no me voy mis dias estan contados, me intentan envolver y ya no son esos tiempos, nunca debieron serlo. La del banco azul no vale tanto como mi vida, conmigo puede vivir todo el mundo, estan los jueces y la policia, pero con ella no, y últimamente está nerviosa, le sobro hace tiempo, ahora el mundo mira y no es bueno para ella. No es el mejor momento para irse pero el mejor momento nunca llega. Tu business partner también se está poniendo nervioso porque debe cumplir con su timetable y yo no quiero que me anulen de la ecuación de la vida así que me voy de mi lado del igual. Dile por favor a la bohemia que para hacer negocios no hace falta ofrecer un sacrificio ante Dios, es una práctica obsoleta que alarga los tiempos y complica mucho concretar. Desespera y no lleva a término, y no es necesario, solo es un rol enraizado, no arraigado, el arraigo es otro cariz , se riega con agua y da vida, no la quita. Los negocios son como debe ser el agua, fresca y salubre, que todo lo baña y junto con la luz hace crecer, sino algo está mal y hay que redirigirlo. Te dije que si me tenia que ir volvería cuando la situación fuera más propicia para ambas partes, win win, wing wing.

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